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Vía Crucis – La Reparación en el dolor y el sufrimiento

Vía Crucis – La Reparación en el dolor y el sufrimiento

El Vía Crucis está devoción se encuentra centrada en los Misterios dolorosos de Cristo.

Estos misterios dolorosos son la muestra del amor profundo de Jesús, en su entrega al Reino de Dios. Nosotras como Misioneras queremos acompañar este caminar de la mano de la Reparación. Es nuestra experiencia del Corazón de Jesús. Sobre todo, en este tiempo de pandemia sentimos el amor de Dios nos compromete a Reparar:

  • Reparar el mundo en el cuidado de la casa común.

  • Reparar al otro en los momentos de fragilidad y vulnerabilidad.

  • Repararme en el amor de Dios, asumiendo que el dolor que llevó Dios lo acoge y lo vive al lado mío. Desea que pueda reconstruirme en estos oscuros momentos.

Vía Crucis - La Reparación en el dolor y el sufrimiento

“La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Esto es válido tanto para el individuo como para la sociedad, …, el individuo no puede aceptar el sufrimiento del otro si no logra encontrar personalmente en el sufrimiento un sentido, un camino de purificación y maduración, un camino de esperanza. En efecto, aceptar al otro que sufre significa asumir de alguna manera su sufrimiento, de modo que éste llegue a ser también mío” … SPE SALVI #38

Continuemos formando Iglesia doméstica, saboreando la Palabra de Dios, esta ha sido nuestra mayor gracia en este tiempo de pandemia, en dónde los muros de los templos han sido traspasados para llegar a las paredes de nuestros hogares.

Que la esperanza de salir de esta pandemia no nos haga olvidar la fragilidad que nos constituye.

… “Del amor a Dios se deriva la participación de la justicia y en la bondad de Dios hacia los otros; amar a Dios requiere la libertad interior respecto a todo lo que se posee y todas las cosas materiales: el amor de Dios se manifiesta en la responsabilidad por el otro” … SPE SALVI #28

 

Oración inicial

 

Querido Dios:

Muéstrate en las palabras y los silencios que acompañan,

Que podamos sentir los cantos alegres de quien siente la alegría de vivir, sin olvidar el escuchar los gemidos del hermano sufriente.

Ayúdanos a seguir firmes en este tiempo de cuidado, para que nuestras salidas y llegadas sean con conciencia y amor.

Que no perdamos los anhelos de la vida y que no nos alejemos de la realidad, muchas veces muy dura para muchos de nuestros hermanos.

Sean nuestros pasos, pasos peregrinos por el mundo que nos rodea.

Señor Jesús pedimos por cada uno de nosotros, necesitados de amor, necesitados de tú amor. Amen.